08. La Ley no es una ecuación matemática

26 enero 2010 en 4:11 pm | Publicado en Palabras ajenas | 2 comentarios

Y la Justicia, no debe mirar a quién se aplica. ¿Nunca?


“Conversaciones”, es una recopilación de entrevistas a escritores latinoamericanos realizadas por la periodista y escritora María Esther Gilio. El libro fue editado en 1993, y  formó parte de la colección “Desde la gente” del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos.

Lo que sigue, es un extracto de la entrevista a Héctor Tizón, escritor, abogado, periodista, diplomático, exiliado, y regresado una y otra vez a “su lugar en el mundo”: la localidad de Yala, en Jujuy, su provincia natal, donde se encontraba al momento de la entrevista.

.

HT – Le voy a contar una historia. Yo tuve el expediente penal en mis manos. Se trata de una familia compuesta del padre, la madre y tres hijos que salen de un pueblo perdido en Rinconada, rumbo al tren de La Quiaca que los llevaría a la zafra azucarera. En el camino se juntan con otro grupo compuesto de un viejo, una vieja y un niño. Comen juntos y luego pasan la noche a la intemperie. Cuando la familia primera se despierta ve que los otros, los viejos y el niño, han desaparecido. Y con ellos sus machetes.

MEG- Machetes para cortar caña…

HT- Sí. Un elemento de gran valor para ellos. Son difíciles de conseguir y muy caros. Entonces deciden perseguir a los ladrones. Cuando los encuentran los matan. Los cadáveres aparecen con las cabezas separadas del cuerpo. El juez los condena a cadena perpetua por homicidio con los agravantes de premeditación y ensañamiento.

– En ese caso el juez no podía hacer mucho.

– Podía, sí, si iba al espíritu de la ley y no a la letra vacía. Nuestro código no previó, eso es claro, las formas culturales marginales extrapampeanas. Las cabezas son separadas del cuerpo, no por ensañamiento, sino por piedad. Ellos los golpean para matarlos, pero separan sus cabezas para despenarlos. Es decir, que la justicia tomó como un acto de ensañamiento, lo que era [para esa cultura] un acto de amor.

– ¿No se dijo en el juicio?

– Sí, un sociólogo, para quitar el agravante, fundamentó el hecho partiendo de las formas culturales puneñas. El tribunal dijo que eran “apreciaciones al margen de lo jurídico”.

– ¿Qué entenderían por lo jurídico?

– Una norma vacía de todo contenido humano.

<<<>>>

Plus: Por esas casualidades de la vida, cuando yo iba a la secundaria (allá lejos y hace un tiempo) los libros del IMFC llegaban a mi casa. Hace poco, hurgueteando en mi biblioteca, me reencontré con ellos.

Y qué bueno, porque descubrí a esta periodista y escritora uruguaya,  cuyas entrevistas han sido consideradas una obra arte dentro del género.

“Conversaciones” es un buen ejemplo de ello, ya que “la autora se propone, en cada diálogo, buscar siempre un poco más de lo que el entrevistado estuvo dispuesto a decir”, dice la contratapa. Y después de leerlo, queda claro que -como bien refieren sus reseñas-  Ma. Esther Giglio,  tiene un don en el arte de preguntar

Lo curioso de todo, es que con todas estas reseñas y logros en su profesión,   una “frustración” alguna vez casi la hizo abandonar el periodismo: tras regresar de su exilio en París, buscaba empleo de secretaria, en  Buenos Aires, pues había perdido por completo la confianza en su oficio de periodista después de que Jacobo Timerman rechazara su entrevista a Pablo Neruda. Pero una analista, varios amigos y la escena de la manteca de Ultimo tango en París cambiaron la historia. Ella misma la cuenta acá.

¿Saben qué? Creo que no fue casualidad que la vida pusiera ese libro en mi camino.

Anuncios

2 comentarios »

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

  1. Recuerdo tu avidez literaria.
    A los 5 ya te habias leido el libro de lectura entero de primer grado antes de empezar las clases.
    Unos meses despues no te alcanzaba ni la guia telefonica!!!!!
    Despues surgio la mania por recortar noticias y pegarlas en carpetas.
    Mientras tanto, los demas chicos nos rompiamos el coco buscando y recortando palabras que llevaran “mb” o “mp” como habia dicho la maestra…

    • jajaja me dio nostalgia de aquellos tiempos! qué lindos recuerdos me trajiste, Eliana…gracias 🙂

      y si alguien me contagió su avidez literaria y curiosidad, fuiste vos. Aunque a mi no se me dio por los tubos de ensayo ni los diodos, fuiste quien me hizo descubrir el maravilloso mundo de los libros. También debo confesar que la vez que me respondiste “buscalo en el diccionario”, cuando yo me rompía la cabeza haciendo los deberes y no entendía una palabra, me sentí muy triste 😦 y me parecías mala mala diciéndome eso!! pero con el tiempo, me di cuenta que esa respuesta me ayudó a tomar una actitud que me acompaña hasta hoy.

      beso, te quiero!


Gracias por leer! Aquí abajo podes agregar un comentario. No es necesario que rellenes los espacios donde te piden tus datos. Con firmar con tu nombre, o dejarme una pista de quien sos, estará bien. Lo importante es que vos también participes. Ludmila

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Entries y comentarios feeds.

A %d blogueros les gusta esto: