46. Por los invisibles, los que no tienen voz. Ni votan.

9 agosto 2010 en 8:12 pm | Publicado en Pensares, Periódico ÁTICO | 1 comentario
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Las zapatillas húmedas, rotas y dos números más grandes que el tamaño de su pie. Un abrigo cuyo estado dejaba entrever que venía siendo heredado de hermano a hermano desde hacía varios años. La carita sucia, y la huella dejada por unos mocos que en algún momento se irían solos, ante la ausencia de medicamentos y algo más. La mirada perdida y la panza, seguramente, vacía. Con suerte tenía 10 años, y digo con suerte, porque llegar a esa edad cuando se convive con la pobreza, es ya un milagro. En tiempos en que los padres se desarman pensando estrategias para no dejar a sus hijos susceptibles a la inseguridad, él andaba solito, pateando la primera cuadra de O`higgins. El speach de ese día era “por favor, necesito cuatro pesos que me faltan para el gas”. No fui la única que lo vi, pero después de observarlo un rato, me di cuenta cuán invisible eran él y su vocecita. La gente estaba ocupada en comprar los juguetes para el día del niño. Los comercios estaban atentos a las ventas que para esa fecha, rompen récords. Si hasta los diarios nos dejaron en claro el buen momento económico que la ciudad atraviesa y que -se supone- se interpreta de las transacciones concretadas con motivo de este festejo. Hay una sociedad que puede, es cierto. La que lee los diarios, pienso. Quizás sea la misma que cuando falta agua, marcha hacia la plaza en reclamo de sus derechos o los deberes de empresas y funcionarios. Del agua y tantas otras necesidades básicas que faltan en la periferia de la ciudad, ahí donde los techos más lujosos son de chapa y las piecitas saben de hacinamiento, nada se dice en las marchas. Continue Reading 46. Por los invisibles, los que no tienen voz. Ni votan….


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